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Noticias

Ofrecen estímulos fiscales a inversionistas extranjeros de turismo

 

(Actualizado miércoles 23 de enero de 2019)

El país busca que hayan nuevos hoteles, remodelación de los ya existentes, parques temáticos e instalaciones náuticas para potencializar este sector.

 

Colombia quiere atraer a empresas hoteleras españolas que construyan establecimientos en destinos turísticos y de playa, para lo que les ofrece beneficios fiscales a una década con una nueva legislación, explicó el viceministro colombiano de Turismo, Juan Pablo Franky.

 

“Buscamos una segunda etapa de crecimiento de nuestra oferta hotelera. Hoy tenemos 220.000 habitaciones, es una oferta limitada para la geografía de nuestro país”, señaló Franky durante un encuentro con periodistas en Madrid, con motivo de la participación de Colombia en la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

 

El responsable del turismo colombiano indicó que la inversión hotelera en el país está centrada en las grandes ciudades, como Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, y que su objetivo es complementar esa infraestructura con inversiones en hoteles de playa y turísticos.

 

“Muchas compañías españolas tienen una participación importante en el Caribe y esperamos atraerlas hacia destinos como en el corredor entre Cartagena y Barranquilla, las islas de San Andrés y Providencia, el Pacífico, la Amazonía y la zona cafetera”, añadió.

 

Para ello, el viceministro colombiano de Turismo resaltó que con la Ley de Financiamiento aprobada en diciembre de 2018 e impulsada por el nuevo Ejecutivo del presidente Iván Duque, se espera “estimular la inversión” en nuevos hoteles, remodelación de los ya existentes, parques temáticos e instalaciones náuticas.

 

“Estas inversiones tendrán un beneficio de 10 a 20 años en función de la región donde se hagan, esperamos que sea una motivación para que tengan unos retornos rápidos y exploten el potencial turístico de Colombia”, confió Franky.

Fuente: Portafolio.

El sector avícola vuela a la costa Caribe

(Actualizado lunes 14 de enero de 2019)

 

Tanto por temas de bioseguridad como por una posible vocación exportadora varios empresarios escogieron la zona para producción a gran escala.

 

Aunque Santander y Valle del Cauca siguen siendo las regiones con mayor avicultura en el país, la costa Caribe aparece como una nueva opción, para un sector que ha venido creciendo a buen ritmo en la última década.

 

En diálogo con Portafolio, Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi, dijo que grandes productores de diferentes partes de Colombia eligieron esta zona por temas de bioseguridad, dado que hay más tierras, y por la vocación exportadora.

 

Sin embargo, el lunar es el tema energético, porque lo que ha pasado con Electricaribe ha obligado a los productores a comprar varias plantas eléctricas.

¿Qué proyecciones tienen para este año?

El crecimiento de este año va a ser moderado y va a estar entre 1,5% y 2%. El año pasado cerramos con una cifra histórica en consumo, dado que en pollo fueron 33,8 kilos per cápita por año, y en huevos, 293 unidades. Esto es relevante, porque hace 10 años era 23,3 kilos en pollo y de 198 huevos.

Cuando salga el Censo Poblacional del Dane de manera ajustada, que vamos a pasar de ser 50 millones a 45,5 millones, estimamos que la cifra per cápita va a subir en el caso del pollo a 37 kilos y en los huevos a 321 unidades. Esto nos pone a nivel mundial como el decimoctavo productor en el caso del pollo y en los huevos, el treceavo.

En el primer semestre, en el caso del huevo no va a haber un crecimiento y en el segundo sí. Lo sabemos por los niveles de encasetamiento. El nivel de encasetamiento cerró el año pasado con cuatro millones de aves encasetadas, eso va a significar un crecimiento del 16% pero se va a dar en el 2020.

¿Cuáles son los ingresos anuales de este sector?

El PIB del sector avícola son 18,1 billones de pesos, es decir 25% del PIB del sector pecuario, 7% del PIB agropecuario y 0,5% de todo el PIB nacional. Todos los empleos que generamos son formales. Yo tengo reportadas 400.000 personas que pagan ARL y establecen que su actividad está en el sector avícola.

¿Qué otras estrategias tienen para este año?

Queremos basarnos mucho en la bioseguridad. Esto es muy desconocido para la gente del común. Si algún día queremos llegar a exportar, que es la meta en el mediano plazo, en unos 5 o 10 años, para poder hacer eso tiene que haber zonas libres de enfermedades. Está el tema del Newcastle y de la salmonella. Para entrar a una granja hay que bañarse, para que uno no contagie a las aves. La bioseguridad también es muy importante porque se une con el tema de inocuidad. Actualmente, cerca del 66% de las granjas avícolas del país son bioseguras. Debemos trabajar en compartimientos, es decir, zonas libres de enfermedades, ya que si un productor está ubicado en esa zona va a poder exportar directamente. Eso ya lo venimos hablando con el ICA, ya tenemos unas mesas de trabajo con ese tema.

¿Cuáles serían los mercados potenciales?

Hay algunos productores que están mirando Centroamérica y el Caribe. Ahorita muchos están creciendo hacia la costa Caribe para poder exportar, porque como todo el maíz viene por puertos, si se trae hasta Bogotá el costo de transacción de traerlo y volverlo a sacar es muy costoso. Por eso se están ubicando en el Caribe. De hecho Avidesa inaugura este año una planta muy grande en esa región. Allá hay tierra, el problema de Electricaribe es gravísimo para nosotros. Algunos avicultores deben tener dos o tres plantas.

¿Qué zonas del país tienen más avicultura?

Santander y Valle del Cauca, principalmente. Pero la zona con mayor crecimiento es la costa Caribe. Pasa algo curioso en Bucaramanga porque gran parte de los galpones están pegados, es un error por el tema de bioseguridad. Si el día de mañana llega a pasar algo en una de esas granjas, todo eso se puede venir. Avicultores se están yendo a la costa y lo que están haciendo en esas zonas donde no hay nada, es comprar unas 150 hectáreas y hacer un anillo de bosque para proteger la granja; con eso se garantiza la bioseguridad. Hablo de Montería y Barranquilla, entre otras. También el cambio se da en parte por la misma presión de cómo están creciendo las ciudades, lo cual obliga a que los productores busquen nuevos horizontes.

¿Van a atacar nuevos sectores de consumidores?

Sí, sabemos que el segundo grupo con mayor poder adquisitivo está entre los 25 y 35 años. Queremos cambiar sus hábitos de consumo frente al pollo.

SEGURIDAD JURÍDICA

De acuerdo con Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi, “existe un desconocimiento muy grande de las normas que tenemos que cumplir, no solo por parte de los productores, sino de los mismos municipios, del mismo Estado. Por ejemplo, el tema de los POT.

Cuando uno tiene una granja en un sitio específico o un cultivo cualquiera y le cambian la vocación del uso del suelo por el POT, a uno no lo pueden sacar. Pero en muchos municipios creen que cambiando el POT pueden sacar a la gente. El sector avícola, al igual que todo el agrícola, está siendo víctima de lo que llaman el volteo de tierras, que es cuando le cambian la vocación de la tierra al productor”.

Fuente: Portafolio.

Algodón y cacao, próximos retos en sostenibilidad

(Actualizado miércoles 9 de enero de 2019)

 

La firma Solidaridad, que ya trabaja con sectores como café, banano, flores, aceite de palma, caña y ganadería, busca sumar estos nuevos productos.

 

Colombia es uno de los países más avanzados en producción agropecuaria sostenible”. Así define al país Joel Brounen, director de Solidaridad Network para Colombia. No obstante, describe que hay retos internos importantes como la formalización laboral e incluir más a los pequeños agricultores, y externos como los precios internacionales.

 

En diálogo con Portafolio, Brounen aseguró que quiere sumar a su trabajo la posibilidad de profundizar en cultivos sostenibles de algodón y cacao, que se sumarían a café, flores, banano, aceite de palma, caña y ganadería.

 

¿Qué retos tiene Colombia para seguir aumentando los cultivos agropecuarios sostenibles?

 

Colombia ha hecho un trabajo serio de incrementar, por ejemplo, el volumen de aceite de palma sostenible. El año pasado habría cerrado con cerca del 18% con cultivos sostenibles del total que hay en Colombia, mientras que en el 2017 este indicador había sido de 14%. Además, el aceite de palma nacional tiene 14% de participación de toda la importación de Holanda, que a su vez es distribuidor para el resto del continente europeo. Hace 3 o 4 años, Colombia no representaba más del 3% o 4%.

 

El país viene creciendo en el mercado, pero las puertas están de cierta forma cerrándose, por el tema las regulaciones. Hay una necesidad de intensificar la inversión a nivel de los productores para adoptar esos criterios y certificaciones de sostenibilidad. El gran problema es que de las áreas que ya están produciendo de manera sostenible y tienen esa certificación, en la mayoría de los casos, son grandes extensiones. Hay una gran brecha frente a los miles de pequeños productores que no llegan a tener esta certificación; solo 4% o 5% de estos la tienen.

 

¿Cuál es el estado del arte en cuanto a los porcentajes de áreas sostenibles en los principales productos agropecuarios?

Un 80% de los cultivos de banano en el país son sostenibles. En segundo lugar, está el café con 67%, flores con 29%, 14% en aceite de palma, 5% en caña de azúcar y menos del 1% en ganadería.

Fuente: Portafolio.